miércoles, 2 de septiembre de 2015

Flor, gracia, hermosura


A Luz Vannesa

Por: Epifanio Castillo Santiago (Marzo de 2010)


En este bello rincón   
de paisaje en mil colores       
se formó tu corazón   
con la esencia de las flores.
Eres flor, gracia, hermosura,           
todo un encanto divino      
del creador: bella criatura.  
¡Dios bendiga tu camino!
Serás por siempre en mi vida
Ángel de tierna sonrisa,        
serás mi bien, consentida,     
linda nieta primeriza.
Tu alma dará su fragancia   
si cultivas mil virtudes,       
si evitas toda arrogancia     
no tendrás vicisitudes.
Serás siempre hermosa flor   
ejemplo del buen capullo      
de tus abuelos; loor   
de tus padres: gran orgullo.
¡Anda mi amor, con firmeza,         
tus pasos en la angostura!   
¡No habrá oleajes de rareza
que pierdan tu compostura!

La injusticia se llama mujer


Por: Alma Rosa González Herrera

Mi pluma se desliza suavemente sobre la hoja de papel para dedicar estas líneas a las abnegadas, a las cultas, a las libertinas, a las profesionistas, a la insignificante ama de casa y a la vieja tonta que maneja un automóvil, a la eterna Eva, pareja del hombre. ¡Sí!, me refiero a la mujer que es nombrada con los adjetivos anteriores.

Mi intención, amable lector, es llevarte de la mano para que atisbes en la vida de ella y comprendas y analices la injusticia que se comete con quien ha traído al mundo a todos los seres humanos.

Esta mujer que a través del tiempo va cargando sobre su espalda el terrible fardo de la discriminación, un ser humano que muy lentamente va abriendo brecha, regando con sus lágrimas este camino lleno de obstáculos que le impiden realizarse, encadenada con eslabones invisibles a los pantalones de un hombre.

¡Cuánto dolor la desgarra cuando el mismo compañero de su vida, de quien debería escuchar palabras de comprensión y cariño, se dirige a ella de manera despectiva y la llama tonta, imbécil o estúpida, dándose esta actitud en todos los estratos sociales, yendo más allá de las agresiones verbales, encontramos agresiones físicas, sobre todo en las comunidades, siendo aquí donde los feminicidios son realizados a base de machetazos; esto es algo espantoso, pero no podemos tapar el sol con un dedo y hay que reconocer que esto sucede actualmente con mucha frecuencia. Si analizamos la situación, nos percatamos de que esto está sucediendo desde que a las mujeres se les instruye por parte de las dependencias oficiales, de que deben de defender sus derechos, que deben denunciar la violencia intrafamiliar, se han dado casos en que la mujer, denunció a su pareja y cuando éste salió de la cárcel, la buscó para vengarse y la asesina de la manera antes dicha. Hace poco tiempo este tipo de asesinatos, solo se daban entre los hombres.

La mujer que trabaja y que realiza la misma labor que un hombre, por el hecho de ser quien es, su salario es menor.

Cuando ella es profesionista, de amplia cultura, educación, segura de sí misma, posee un currículum impresionante y rebasa a los hombres en conocimiento y eficacia, conociéndose su valía por propios y extraños, logra obtener salarios de acuerdo a sus conocimientos y desempeño, despertando la envidia y toda clase de intrigas en los hombres y entre las de su mismo sexo, pero esta mujer sigue adelantes sin arredrarse, mostrando a sus iguales el camino a seguir. ¡Esta es la mujer de futuro!, la que además de ser mujer de éxito profesional cuando decide formar un hogar es excelente madre de familia, apoyo moral y amante compañera del hombre, pero a esta mujer el hombre tiene miedo a acercársele, comentándome los mismos varones que su temor se debe a que no quieren hacer el ridículo, por ser ella muy culta y la otra razón es: ¿Qué le puedo ofrecer? si todo los tiene. Yo creo que una buena dosis de cariño, de atenciones, de apreciarla en todo lo que vale, sin tapujos, no menospreciarla ni ofenderla. Esto es algo que las mujeres apreciamos más que las riquezas.

En la mujer se encuentra el futuro de nuestro país, si ella sabe educar a sus hijos, enseñándoles valores morales, a trabajar y a cultivar su intelecto, entregará a la sociedad y a la nación excelentes ciudadanos.

¿Por qué digo que el futuro de México está en sus manos?


Continuará…

El Fin del Mundo por Isaac Newton


Artículo

El matemático inglés Isaac Newton (1643-1727), conocido por establecer las bases de la mecánica y enunciar la ley de la gravitación universal, tenía intereses menos científicos a los que aplicaba los mismos principios rigurosos que al resto de sus investigaciones. Amante de la teología y la alquimia, Newton teorizó a partir de la Biblia sobre cuál sería la fecha del fin del mundo. ¿La respuesta? 1,260 años después de la refundación del Sacro Imperio Romano llevada a cabo por Carlomagno.

La Universidad Hebrea de Jerusalén recibió hace casi cuatro décadas estos manuscritos del científico inglés como legado de un coleccionista. De ellos se deduce que, allá por 1704, Newton se empleó en la tarea de calcular esa fecha a partir de un fragmento de la Biblia, en concreto del libro de Daniel. Así dedujo que el mundo se acabaría 1,260 años después del citado hito histórico, es decir, en el año 2060 de nuestra era.

Esos manuscritos se exponen ahora por primera vez al público en una exposición titulada Los secretos de Newton, según anunció ayer la universidad israelí mediante un comunicado. Incluyen detalles de los experimentos de alquimia del matemático y de su interés por las profecías apocalípticas. Según afirma el centro educativo, Newton se veía a sí mismo como una especie de profeta por sus trabajos en este sentido.


Estos legajos provienen de una subasta realizada en 1936 en Londres. El lote contenía un millón de palabras sobre alquimia y tres millones sobre teología y profecías bíblicas. La mayoría de los pergaminos fueron comprados por dos personas: el economista británico John Maynard Keynes (que los legó al King's College de Cambridge) y el orientalista Abraham Shalom Ezekiel Yahuda, que se los dio en 1951 al recién nacido Estado de Israel; de allí pasaron al centro educativo en 1969; se dieron a conocer en 2003, pero nunca antes habían sido expuestos al público.

Los otros mundos de Lovecraft


Por: Efigenio Morales Castro

El quince de marzo, se cumplieron setenta y cinco años de la muerte de uno de los grandes escritores : H.P. Lovecraft.

     Sin duda alguna, tanto para los que practican la escritura de la CF como los de la literatura fantástica, no debe pasar desapercibida esta fecha, puesto que de ese gran escritor estadounidense (lo mismo que de Poe) tenemos una enseñanza narrativa.

     Y hablando de narrativa, ¿en dónde se ubica la de Lovecraft? ¿En la CF o dentro de la literatura fantástica? A pesar de que existan opiniones diversas por parte de los críticos, la narrativa de Lovecraft tiene tanto CF, como literatura fantástica y terror. René Rebetez lo sintetiza de la siguiente manera:


     “...Lovecraft creó un nuevo tipo de literatura: el cuento materialista de terror basado casi siempre en la infinitud del espacio-tiempo y la antigüedad (?) de la vida terrestre. Nadie como Lovecraft ha hecho del cosmos una realidad tan presente y terrible”(1).


     En este sentido, hablar de espacio-tiempo, es meterse, quiérase o no, a la ciencia, por lo tanto, si se dice que la CF es la literatura al surgir la propia ciencia,¿qué es,pues, lo de Lovecraft? Ante esto, hay vacilaciones en torno a una definición firme sobre esto. Ejemplo de ello, es Jean Gattégno, quien emparenta a la nueva literatura y la ciencia de la siguiente manera:


     “A decir verdad, el error de todos los historiadores de la ciencia ficción consiste en olvidar que no puede haber ciencia ficción (bautizada incluso como “anticipación científica”) mientras no haya ciencia, y aun ciencia aplicada”.(2).


     Luego nos dice que:


     “La ciencia ficción nace con la ciencia, pertenece al mismo universo”(3).


     Sin embargo, en este mismo libro,en su introducción, al hablar sobre nuevas definiciones, dice que “A lo sumo nos veremos forzados a excluir del campo de este estudio algunas obras, como la de H.P. Lovecraft, cuya naturaleza, pese a las apariencias, difiere bastante de la que poseen la inmensa mayoría de los textos de ciencia ficción”.

     ¿De qué se trata entonces todo esto?

     En última instancia, da lo mismo que lo ubiquen donde se les dé la gana, porque a fin de cuentas, es la narrativa de Lovecraft la que habla por sí sola. Lo que sí no se vale, es la manera despectiva en que se aborda la exclusión. Quien recuerde, por ejemplo, Los gatos de Ulthar, hará uso de la siguiente imagen:


     “Parecía muy raro, pero apenas el niño culminó su oración en lo alto se formaron figuras sombrías de unos seres estrafalarios, criaturas multiformes con una corona de dos cuernos, con un disco en el medio”


     Aquí hay un espacio-tiempo del que habla Rebetez; no hace falta que se ponga énfasis en la ciencia para poder decir que entonces sí se está escribiendo ciencia ficción. Andrew Tomas analiza ciencia en el momento en que titula su libro La barrera del tiempo, ya que, como dice él, “¿Cómo definir el muro del tiempo? El instante conocido como <<ahora>> es el que separa el pasado del futuro”( 4 ). Luego entonces, ¿no está ese ahora, en el momento en que el personaje-niño de Lovecraft termina su oración?

     La ciencia ficción sociológica no necesita resaltar la ciencia dura, de hecho, su función ha sido ver la psique del hombre. Cuentos como Descenso de Richard Matheson, o la novela titulada Los hijos de nuestros hijos de Cliford D. Simak, constituyen una obra de arte. Es por eso que no se puede afirmar de manera tajante que Lovecraft no escribió ciencia ficción. Opinar de esa manera, es como no ver la grasa de los cerdos.


     J. Ignacio Ferreras, escribió que “Para Lovecraft, nuestro mundo no es más que una posible ventana por la que, si soñamos, podemos asomarnos al verdadero mundo, al mundo de los Ancianos, de los Dioses,al mundo donde moran las razones de nuestra existencia”( 5 ).

     ¿Qué esto no es espacio-tiempo?

     Tanta ingratitud no es extraña en el ser humano. Así estamos hechos y muchos así moriremos. Pero no todo está formado de este material. Cuando en el año de 1990 se cumplió el centenario del natalicio de Lovecraft, Robert E. Weinberg y Martin H. Greenberg, se dieron a la tarea de seleccionar textos de escritores de reconocido prestigio, como Brian Lumley, por ejemplo; de esta manera salió un libro titulado El legado de Lovecraft, editado por roca, teniendo una Introducción de otro maestro : Robert Bloch.

     Es importante leer un poco de lo que escribió el autor de Psicosis:


     “Querido HPL:

     ¿Te sorprende tener noticias mías?

     Llevaba mucho tiempo sin escribirte. De hecho, más de cincuenta años, ya que eché al correo mi última carta a comienzos del mes de marzo del año 1937...

     Sabía que estabas teniendo problemas de salud, pero nunca llegaste a decirme lo serios que eran. No estoy seguro de si recibiste mi carta en tu hogar, pues ingresaste en el hospital el 10 de marzo y allí fue donde moriste, sólo cinco días después, la mañana del día 15 de marzo” (6 ).

     De hecho, esta Introducción es una especie de misiva en donde Bloch realiza opiniones y comparaciones extraordinarias. Una de estas comparaciones es la siguiente:

     “La semilla del diablo es la historia de un hijo del diablo, uno de los muchos que se pueden hallar en el folklore y la fábula. Pero su engendro satánico de ojos extraños no es nada comparado con la aterradora descendencia de Lavinia Whateley y Yog-Sothoth,su significativo cónyuge en <<El horror de Dunwich>> “.

     ¿Se habrá referido Robert Bloch al libro de Ira Levin (La semilla del diablo), cuya primera edición en español que conocemos es de 1968? La comparación es buena, no olvidando que Levin nació ocho años antes de que muriera Lovecraft.

     Robert Bloch termina la introducción escribiendo lo siguiente:


     “ Bien, señor Lovecraft, vas a empezar tu segundo siglo como maestro indiscutido de la literatura fantástica..., y puede que en sí mismo eso sea una fantasía que jamás llegaste a imaginar.

     Pero es una realidad más que merecida”.


     Léase con atención: maestro indiscutido de la literatura fantástica.

     Por lo visto, también Bloch tuvo esa opinión.

     Mas junto a esto, es necesario seguir insistiendo de que Lovecraft fue también escritor de CF, por su escritura, no por su persona, aunque algunos opinen de diferente manera, como es el caso de Pablo Cappana:


     “La obra de Lovecraft, en rigor, no pertenece estrictamente al género, aunque nos vemos obligados a incluirla en él por la influencia que tuvo sobre un grupo de jóvenes autores que imitaron su estilo y cultivaron sus temas...”( 7 ). Más adelante dice que: “La obra de Lovecraft se vincula pues con la s-f en virtud de una influencia personal”.


     Como vemos, esto es de discusión, de concepción que se tiene sobre la s-f .Creo que a fin de cuentas no interesa tanto, lo más importante, es el disfrute de los cuentos y novelas de Lovecraft, por los que luchó tanto y se esforzó en dejar como legado: El legado de Lovecraft.


viernes, 7 de agosto de 2015

El Paradigma Fatal


Por Thomas Michael Powell 

Un paradigma es una manera de creer y de ver la vida. Por ejemplo, durante siglos, la gente creía que la tierra era plana y no navegaban lejos de la orilla para no caer por el borde. Hoy el paradigma es que la tierra es un globo. Otro ejemplo: El paradigma de Ptolomeo de que el sol circula arriba de y alrededor de la tierra. Hoy el paradigma aceptado es el de Copérnico: La tierra circula alrededor del sol. Los paradigmas tienen un inmenso poder no sólo en nuestra vida personal sino también en culturas enteras. De hecho, la diferencia entre una cultura y otra son sus paradigmas. Es decir, la diferencia entre México, Estados Unidos y Japón son las ideas y creencias de sus poblaciones, esto es sus paradigmas. Paradigmas correctos te llevan hacia al éxito y la felicidad; paradigmas equivocados te llevan al fracaso y el dolor.

Responsabilidad por Experiencia vs. El Paradigma Fatal 

Hoy quiero hablar de uno de los paradigmas más comunes que tiene el ser humano. Este paradigma es la idea de que cosas externas crean mis emociones, mi vivencia. Es la creencia de que factores externos controlan, determinan y causan mi experiencia. 

Tiene dos lados. El primer lado es la creencia que cosas externas – eventos, situaciones, circunstancias, y especialmente otras personas, lo que dicen o lo que hacen – causan mis cargas emocionales, mi dolor y sufrimiento en la vida (enojo, tristeza, coraje, etc.). El otro lado es la creencia que cosas externas, lo que hacen otras o lo que obtengo (cosas materiales) me pueden hacer feliz. Los dos lados me ponen en una lucha con el mundo externo para controlarlo para que no haga las cosas "malas" que me "dañan"; y para que haga las cosas "buenas" que quiero para que yo esté feliz. Ya que nadie tiene mucho control sobre el mundo externo, especialmente sobre cómo son y qué hacen otros, esta lucha está predestinada a la derrota, sumergiéndome en una vida mayormente infeliz, con momentos de placer ocasionales cuando logre alguna cosa "buena".

En la ciencia psicánica, estas creencias se llaman el PARADIGMA FATAL o la Ilusión Fatal. Se llama así porque tú eres el creador de tus ideas, creencias, sentir, sentimientos emociones: todo lo que en conjunto denominamos tu EXPERIENCIA. Y si tú estas creando y creyendo que no eres creador, entonces así será tu experiencia – porque tú eres creador de tu experiencia –. El creador ha matado a su propia percepción, su propia consciencia, su propia vivencia de ser creador, cambiando esto a la vivencia de no ser creador. 

Este paradigma es fatal a la consciencia de ti mismo como creador y por lo tanto, fatal a tu poder de controlar tu vida – por eso el nombre de Paradigma Fatal. El Paradigma Fatal te ciega, exactamente como los paradigmas de la tierra plana y el sol circulando arriba de la tierra cegaban a la gente de antaño. No afecta tu poder de creador así como esos paradigmas equivocados no cambiaban la realidad de la rotación de la tierra y el sol. Tú sigues siendo el creador de tus experiencias, de tus emociones y de tu dolor y sufrimiento, pero ahora ya no ves que eres creador, no lo sabes, no lo sientes – al contrario "sabes" y sientes que no lo eres –. Y si tú no eres el creador, entonces ¿Quién es? Lo que ves y sientes es la Ilusión que las personas y cosas externas son la CAUSA de lo que sientes y sufres. 

El Paradigma Fatal es totalmente falso

TÚ eres el creador de TODA tu vida, tanto de lo interno (tus pensamientos y creencias, tu inteligencia y capacidad, todas tus emociones, tu actitud, etc.) y de todo tu mundo externo, incluyendo tus relaciones humanas, lo que haces y especialmente lo que TIENES, incluyendo tu situación económica. Si niegas que esto es verdad, si niegas que eres el creador, entonces así será tu experiencia: que no eres creador – pero solamente porque esto es lo que estás creando –. La verdad es que eres creador. 

La responsabilidad es el RECONOCIMIENTO DE CAUSA. ¿Eres responsable por tus emociones o estás responsabilizando a cosas externas por ellas? El Poder de crear tu vida como tú la quieres comienza con tomar la responsabilidad de reconocer que tú eres CAUSA. 

Negar que seas Causa y Creador no cambia que lo eres. Lo que hace es imposibilitarte a tomar consciencia y control del proceso. Por lo tanto, sigues creando fuera de tu consciencia y fuera de tu control. Y cuando una persona no sabe que está haciendo y no tiene control – imagina una persona ciega que no sabe qué es un automóvil, tratando de manejar uno – puedes estar seguro que los resultados van a incluir muchas cosas negativas (emociones, pobreza, dificultad, problemas, conflictos) en vez de lo que realmente quiere. En la vida, recibes aquello que estás creando, no lo que quieres. Las leyes de creación son muy claras y muy precisas, y son muy fáciles de violar. Cuando las violas usualmente recibes el opuesto de lo que querías. Así que pregúntate ¿Cuánto tengo ahora en mi vida que no quiero? y ¿Cuánto no tengo en mi vida que sí quiero? Si hay mucho en cualquier clase, entonces no sabes crear y estás violando las reglas de creación. Saber es Poder.